Las opciones para trabajar desde la casa, frente a un monitor y a un teclado como jefes, a menudo sin horarios y con tareas bien remuneradas, parece ser una constante del teletrabajo, una opción que el avance de la tecnología sumó al mercado laboral. Pero aunque trabajar a distancia parece cómodo y sencillo, acceder a esta instancia requiere de esfuerzo, de alta capacitación, de manejo de idiomas y de conocimiento de programas y sistemas informáticos. Pero también influye la actitud de quien brinda servicios a través de su computadora, ya que los clientes suelen ser muy estrictos. En Tucumán, un clúster tecnológico que agrupa a empresas de software vende sus servicios afuera de la provincia, mientras que otros cuentapropistas se las arreglan para insertarse en el fabuloso mundo del trabajo a distancia.